Las anémonas pertenecen al grupo de bulbos de floración precoz (su órgano de multiplicación es un rizoma). Sus colores son suaves, resaltan bellamente debajo de árboles y arbustos en flor. Las anémonas se plantan en otoño y poseen la característica de naturalizarse y extenderse con facilidad en pocos años, produciendo un atractivo tapiz de flores.
Si llevamos a cabo un plan de plantación adecuado, teniendo presente las fechas de floración, según nos interese: temprana, normal y tardía, según las diferentes variedades de bulbos disponibles, podremos conseguir color en nuestro jardín y macetas a la llegada de la primavera, hasta bien entrada la misma.
Se les conoce como los mensajeros de la primavera por su floración precoz, fundiendo la nieve en plantaciones situadas en lugares montañosos. La brotación es muy precoz y posee la característica de naturalizarse con facilidad, lo que las hace apropiadas para jardines alpinos. La variedad de color blanco más ornamental es la Chionodoxa luciliae "Alba", sin olvidar la Chionodoxa forbesii de color rosa pálido y la Chionodoxa luciliae de color azul.
Debemos de procurar llevar a cabo las plantaciones de bulbosas, en suelos con un buen drenaje, de esta forma nos aseguraremos el éxito, ya que los bulbos no estarán sometidos a los encharcamientos de los suelos sin drenaje. En caso de poseer tierras muy arcillosas, deberemos de aportar arena para hacerla más aptas para los bulbos. En las macetas, también deberemos de evitar los encharcamientos, para lo cual deberemos de aportar tierras o substratos adecuados.
El requisito más importante para los bulbos, es dejarlos descansar después del período de floración, ya que la planta necesita recuperar energía para su bulbo, para la primavera siguiente. Esta acumulación de energía, se obtiene a través de la fotosíntesis; la planta utiliza la energía solar para transformar los elementos básicos (oxígeno, nitrógeno, fósforo, potasio, etc.) para su nutrición adecuada. Las reservas nutritivas se almacenan en las masas del bulbo (faldas), para utilizarlas en la campaña siguiente.
La familia de la fritillaria, es muy amplia y el número de variedades también es considerable. Son originarias del hemisferio norte, mayoritariamente de la cuenca mediterránea. Desde el punto de vista de la jardinería, se cultivan numerosas variedades, y debido a su interés su cultivo está aumentando.
El Galanthus, se considera como la auténtica anunciadora de la primavera, también suele florecer entre la nieve, pero es más temprana que la Chionodoxa, siendo la especie más temprana Galanthus nivalis (campanilla de las nieves). Posee unas bonitas flores de color blanco, teñidas de un verde suave en su extremo al terminar el invierno.
También se les conoce como Amaryllis. Se trata de unos bulbos muy grandes que desarrollan unas enormes flores espectaculares, casi perpendicular a su rígido tallo, el número de flores por tallo suele estar comprendido entre cuatro y seis. Se cultiva en interiores sin dificultad, y la floración se repite durante muchos años.
Los Iris reticulata, son especialmente aptos para su aplicación en jardines rocosos. Se dejan naturalizar con facilidad, siendo en algunos casos un problema para personas aseadas con su jardín, por la cantidad de hojas que aparecen después de su floración.
Los jacintos son bulbos muy populares para macetas y jardineras, para aplicación en terrazas y balcones. El aroma de sus flores ha sido un factor determinante para su popularidad. Les podemos cultivar en tierra o en hidroponía, en unos jacinteros de cristal especialmente diseñados para este tipo de cultivo.